| Las cuentas del editor |
|
|
|
|
Todo autor que conozca por encima el mundillo editorial, y provenga de la sección "modalidades de publicación" se podrá sorprender de los porcentajes sobre los beneficios de la venta que se proponen. Normalmente, el autor se queda con el 8% o el 10% del PVP del libro. Un mínimo de un 40% suena demasiado bonito. De hecho, siempre hay que desconfiar tanto de las grandes gangas como de la excesiva generosidad de quien ofrece iniciar un negocio conjunto (que, fríamente, desde el punto de vista económico, es en lo que consiste un contrato de edición). En realidad, la editorial no ofrece más que las convencionales, en principio. Simplemente, fija los derechos de los autores teniendo en cuenta las particularidades de una editorial nacida con la idea de ser digital. La "trampa" está en que es el 40% del beneficio neto, mientras que una editorial convencional ofrece un 10% sobre el precio de venta final. Si se descuentan costes de distribución y de impresión (los primeros pueden suponer fácilmente el 50% del PVP), habitualmente, el editor podrá ganarle a cada venta entre un 10% y un 15% de la misma. Quizá un poco más, pero muy poco. De manera que por cada venta de un libro por parte de una editorial convencional, el editor se lleva lo mismo o un poco más que el autor. Esto se hace así porque los costes de impresión y distribución, en general, suelen ser muy estables. Una editorial sabe que se que va a gastar un 50% en distribución, un 25% en impresión y un 5% en promoción (son datos de ejemplo). En el ámbito digital, la cosa cambia. No hay costes de impresión, aunque sí de maquetación y corrección. Si la editorial vende directamente, no es lo mismo que cobre por ingreso o transferencia (coste nulo para la misma), por Paypal (6%-7% de comisión aproximadamente) o por tarjeta (comisiones entre 2% y 4% y, a veces, cuotas de alquiler del TPV). Si no vende directamente, las comisiones de las librerías online son muy diversas, y podríamos decir, casi, que hay tantas como librerías online existen. Por eso, Sinciforma, en su línea editorial, en vez de optar por sustraer del porcentaje sobre las ventas estos costes variables, y ofrecer un 20% o menos sobre el PVP, ha preferido un sistema donde un ahorro de costes que se consiga repercuta, positivamente, en el autor. Así, aparte de menor riesgo, se gana en flexibilidad a la hora de buscar canales de venta para las obras. |




